Descripción: crecen solos o en parejas en un pedúnculo compartido. Son carnosos y algunos algo fibrosos. Presentan diferentes formas (globosa, aovada o piriforme), miden entre 4 y 27 cm de largo y entre 3 y 11 cm de ancho. Su cáscara es lisa o arrugada de color verde, con o sin espinas según las variedades. La pulpa es de color blanco a verde pálido y tiene un sabor algo dulce. Presenta una semilla de forma ovoide, grande y suave.
- Fruto: Se consume cocido en la preparación se sopas, guisos, salsas, pastas y ensaladas.
- Fruto procesado: Se deshidrata, se preparan encurtidos, salsas y pastas.
- Medicinal: la cocción de las hojas y los frutos se utiliza para contrarrestar la retensión de orina, para el ardor al orinar y como un tratamiento complementario contra la arteriosclerosis y contra la hipertensión. Las hojas y las semillas tienen propiedades diuréticas; las hojas y el fruto tienen propiedades cardiovasculares y anti-inflamatorias.
- Otros: Su raíz conocida como chinchayote, también es comestible, al igual que las tallos y hojas tiernas. Todas las partes de la planta se utilizan para la alimentación de ganado.
Calidad
Los chayotes para la exportación deben ser tiernos, de piel lisa, de color verde claro brillante, sin espinas ni estrías y con forma de pera. Los frutos deben presentar un peso promedio de 285 gramos, que se obtiene con dimensiones de 8 a 11.5 cm de longitud y 8 a 9 cm de diametro mayor. Existen variedades "criollas" denominados blanco y negro, con pieles de color crema y verde oscuro intenso respectivamente, con excelente sabor y que serían estimulados comercialmente en el corto plazo.
Se deben eliminar todos los frutos atípicos, con daños o enfermedades, así como los residuos florales y restos del pedúnculo. Dada la delicadeza de la piel del fruto, las labores de manejo deben ejecutarse con el máximo cuidado.
Operaciones básicas de acondicionamiento
Recolección: la recolección de los chayotes se realiza en forma manual, empleando como principal índice de cosecha el tamaño del fruto. Se recomienda cortarlos con tijeras en vez de arrancarlos. Se emplean cajas plásticas forradas con espuma de poliuretano en el interior para empacar el producto. Luego de una preclasificación en el sitio, se transporta a las plantas empacadoras, donde se reclasifica.
Lavado: el producto se lava para retirar la mugre y los materiales extraños, además para mejorar su aspecto. Se recomienda hacer un lavado con agua clorada (hipoclorito de calcio, 100 mg/l) y/o algún detergente.
Secado: se retira el exceso de agua superficial del producto que adquirió en el lavado, para evitar la proliferación de hongos y bacterias en el almacenamiento. Se realiza con un flujo de aire natural a temperatura ambiente, o con un flujo de aire caliente.
Encerado: operación opcional que ayuda a proteger el fruto contra el deterioro y da una atractiva apariencia que resalta el brillo. Consiste en aplicar artificialmente una capa de cera sobre la superficie del producto. Las ceras se pueden aplicar por inmersión manual o mecanizada, por espumas o por aspersión y pueden ser resinas sintéticas o naturales.
Clasificación: se separa el producto de acuerdo a su calidad, grado de madurez, tamaño, color, peso o forma, para empacarlo y comercializarlo.
Empaque: principalmente se utilizan cajas de cartón corrugado. El primero se enfoca hacia minoristas, para comercialización unitaria y se emplea para 24 unidades, con separadores de cartón colocados en cruz y un peso de 7 Kg. (dimensiones: 43 x 32 x 11 cm). También es común el uso de empaque "a granel", en cajas sin impresión ("kraft") para 21 a 23 Kg. (dimensiones: 50 x 40 x 23 cm), con capacidad cercana a las 70 frutas. También se empacan individualmente en bolsas de polietileno.
Los estudiantes han aprendido todo sobre el chayote y los usos además de que van a consumirlo con más frecuencia
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