LA CURA CON ABEJAS
Huir de las abejas es la constante, el pánico nos invade cuando hay
una abeja merodeándonos en el parque. Es que acaso ¿quién quiere sufrir
el piquete de abeja? Podría resultar doloroso, incluso algunas personas
son alérgicas a ellas y pueden experimentar fuertes episodios que ponen
en riesgo su salud. Pero qué tal si te contamos que otras personas
pueden curarse a través de la
apiterapia, una técnica terapéutica que cura diversas enfermedades.
¿Qué es la apiterapia?
Tal vez el nombre te parezca extraño o tal vez no, porque la técnica cada vez cobra más fuerza. La
apiterapia
es el uso de las abejas y los productos que generan es decir, la miel,
el veneno, el polen, la cera y la jalea real, para tratar diversas
afecciones.
Aunque no lo creas esta técnica es de vieja data y se ha inscrito
como una de las preferidas para tratar enfermedades como la esclerosis
múltiple, la artritis, algunas heridas, la gota, la herpes, las
quemaduras y la tendinitis, en la medicina alternativa.
En el antiguo Egipto, Grecia y China se desarrolló con gran interés
la investigación sobre las propiedades curativas del veneno; fue
Hipócrates, el padre de la medicina, quien develó la
importancia de la apiterapia en el tratamiento de la artritis. Las técnicas de acupuntura también están muy relacionadas con la apiterapia.
En la actualidad los estudios médicos han logrado comprobar los
beneficios de la apiterapia incluso existen organizaciones dedicadas a esto, por ejemplo la
Sociedad Americana de Apiterapia (ASS).
Los beneficios de la apiterapia
Debes tener claro que en la
apiterapia no sólo es
importante el veneno e las abejas, sino como lo hemos manifestado,
también tienen relevancia los productos que ellas generan. Cada uno en
su forma y medida tienen una función específica en nuestro organismo. Ya
será el profesional encargado quién defina qué tipo de producto
necesitas para mejorar tu salud. Mira algunos.
El veneno
Su función radica en activar el sistema inmunológico que es el que
nos protege de enfermedades, además relaja el sistema nervioso,
desinflama las articulaciones, corrige problemas circulatorios, de
varices y hemorroides. En los tratamientos de esclerosis múltiple, lupus, asma, gota, artritis, es muy importante.
El veneno se aplica en el cuerpo a través de una técnica de medicina tradicional China
muy parecida a la acupuntura y lo que hace el experto es aplicar
piquetes de abeja en puntos exactos del cuerpo, estos puntos ya
preestablecido por el especialista. Claramente las personas que son
alérgicas a las abejas deben ignorar estos procedimientos para preservar
su vida.
El polen
Mejora el crecimiento y el desarrollo del cuerpo, de hecho regula
problemas de peso. Se utiliza en tratamientos de tensión arterial,
episodios de ACV y como preventivo del cáncer de próstata.
El propóleo
El
propóleo tiene propiedades antibióticas,
cicatrizantes y antivirales. Usualmente se utiliza contra las
infecciones respiratorias y el resfriado. ¿Recuerdas esa cucharadita de propóleo
que te sugirió mamá y que mejoró aquel día de gripe? También es
extremadamente curativo en caso de quemaduras graves, usualmente en las
farmacias se pueden conseguir gasas con crema de propóleo para aplicar
sobre las quemaduras.
La miel
Además de ser endulzante natural, lubricante y humectante, la miel es
también es antioxidante y desintoxicante digestivo. Es utilizada como
materia prima en los tratamientos de ulcera por la protección que da al
hígado, la vesícula y el estómago.
La Jalea real
Este producto parece venir de las huestes del panal y en realidad es
un producto real ya, las únicas que se alimentan de este producto son la
abeja reina y las larvas de la parte real del panal. Tiene funciones
que miles de mujeres desean: la regeneración de las células y la
longevidad, no por menos es utilizada en la fabricación de cosméticos.
Bueno esperamos haber despejado un poco de dudas sobre la
apiterapia. Ahora que tienes el concepto claro no tendrás esa prevención contra las abejas
que te hacían sentir miedo. De hecho no todo lo que parece malo lo es,
la medicina alternativa siempre saber aprovechar muy bien cada elemento.
Asesórate muy bien.
Muchos profesionales de
la salud están empezando a usar la apiterapia, bien con la abeja viva o
en inyección, para el tratamiento de enfermedades reumatológicas,
cardiovasculares o pulmonares, entre otras.
No obstante, la técnica, que consiste en ser aguijoneado por una abeja
melifera que es la que da miel, debe ser realizada por un profesional
que conozca las particularidades del tratamiento. Pedro Pérez, uno de
los pocos expertos en la materia en España, explica que se trata de una
terapia natural que no sólo consiste en que la abeja inyecte su veneno,
la pitoxina, sino completar el tratamiento en base de los diferentes
productos de la colmena.
Los productos de la colmena tienen los ladrillos para construir y
reparar
"El cuerpo mejora, indudablemente, cuando le das aquello que necesita y
cada producto de la colmena tiene unas propiedades que el cuerpo
necesita. Estos productos tienen los ladrillos para construir y reparar,
y, por otra parte, la pitoxina del veneno pasa a la sangre que circula
por el cuerpo y lleva sus propiedades allí donde hay algo que reparar",
explica.
Entre las enfermedades que pueden ser tratadas se encuentran, dentro de
la reumáticas, la artritis reumatoide, osteoartritis, artritis
reumatoide juvenil, artritis traumática, espondilitis, artritis
psoriática, codo de tenista o la bursitis; dentro de las
cardiovasculares, hipertensión, arritmias, aterosclerosis y varices.
También se está usando en problemas de la piel como eccemas, psoriasis,
verrugas; en problemas pulmonares como la obstrucción crónica pulmonar,
el enfisema o el asma y en infecciones como laringitis o mastitis, entre
otras.
Fundamentalmente se utiliza en dolores que presentan inflamación
"Fundamentalmente se utiliza en dolores que presentan inflamación, que
es donde funciona perfectamente", y, a su juicio, para estos casos "no
existe nada mejor que la picadura de abeja". En casos como la esclerosis
múltiple, la psoriasis, o problemas de tipo circulatorio, aunque "no
los cura ayuda y mejora el proceso".
Diversos estudios han demostrado la picadura de abeja es cien veces más
potente como antiinflamatorio que la hidrocortisona, "por eso se
entiende que es tan beneficiosa en procesos dolorosos". Además, se
conoce su poder terapéutico como antiséptico, y, al ser una técnica que
se aplica teniendo en cuenta los puntos de acupuntura, "se consigue
multiplicar su efecto beneficioso".
La picadura de abeja es cien veces más potente como antiinflamatorio que
la hidrocortisona
Por otra parte, se utilizan otros productos como la miel y el polen
ricos en ácidos naturales, minerales, proteínas y aminoácidos, enzimas y
con propiedades antihemorrágicas; el pan de abejas que además contiene
más cantidad de Vitamina K; la jalea real que estimula el crecimiento y
aumenta el nivel de cortisol en la sangre; la cera tiene propiedades
cicatrizantes y antiinflamatorias; y el propóleo que tiene un gran poder
antibacteriano, pero además es antibiótico, antifúngico,
antihemorrágico, antiherpético, antiinflamatorio y antiséptico.
No se trata de una terapia con grandes contraindicaciones, aunque en el
caso de los alérgicos el tratamiento dura más ya que primero se deben
probar con pequeñas dosis para "inmunizarles". Además, estos
tratamientos se suelen usar sólo en adultos que no tengan problemas de
fluidez de la sangre, como por ejemplo tuberculosis o ulceras sangrante,
y tampoco en algunos casos de diabetes.
Asimismo, tampoco está recomendado cuando los pacientes están tomando
ciertos medicamentos como los betabloqueantes o los opiáceos, ya que
puede provocar reacciones adversas.
Los tratamientos suelen durar entre 7 y 10 sesiones
Respecto a los efectos, el apiterapeuta explica que se trata de una
terapia que puede producir inflamación, sudoración, y otros efectos que
pueden no ser percibidos, y que, en cualquier caso, "forman parte de la
crisis curativa, que es un proceso que el organismo tiene que recorrer
para depurarse y poder curarse".
En la mayoría de los casos suelen realizarse un tratamiento de entre 7 y
10 sesiones, aunque cuando existen factores psicológicos el tratamiento
"puede no ser tan eficaz a corto plazo".
Ver más en:
http://www.20minutos.es/noticia/445824/0/abejas/salud/terapia/#xtor=AD-15&xts=467263
Muchos profesionales de
la salud están empezando a usar la apiterapia, bien con la abeja viva o
en inyección, para el tratamiento de enfermedades reumatológicas,
cardiovasculares o pulmonares, entre otras.
No obstante, la técnica, que consiste en ser aguijoneado por una abeja
melifera que es la que da miel, debe ser realizada por un profesional
que conozca las particularidades del tratamiento. Pedro Pérez, uno de
los pocos expertos en la materia en España, explica que se trata de una
terapia natural que no sólo consiste en que la abeja inyecte su veneno,
la pitoxina, sino completar el tratamiento en base de los diferentes
productos de la colmena.
Los productos de la colmena tienen los ladrillos para construir y
reparar
"El cuerpo mejora, indudablemente, cuando le das aquello que necesita y
cada producto de la colmena tiene unas propiedades que el cuerpo
necesita. Estos productos tienen los ladrillos para construir y reparar,
y, por otra parte, la pitoxina del veneno pasa a la sangre que circula
por el cuerpo y lleva sus propiedades allí donde hay algo que reparar",
explica.
Entre las enfermedades que pueden ser tratadas se encuentran, dentro de
la reumáticas, la artritis reumatoide, osteoartritis, artritis
reumatoide juvenil, artritis traumática, espondilitis, artritis
psoriática, codo de tenista o la bursitis; dentro de las
cardiovasculares, hipertensión, arritmias, aterosclerosis y varices.
También se está usando en problemas de la piel como eccemas, psoriasis,
verrugas; en problemas pulmonares como la obstrucción crónica pulmonar,
el enfisema o el asma y en infecciones como laringitis o mastitis, entre
otras.
Fundamentalmente se utiliza en dolores que presentan inflamación
"Fundamentalmente se utiliza en dolores que presentan inflamación, que
es donde funciona perfectamente", y, a su juicio, para estos casos "no
existe nada mejor que la picadura de abeja". En casos como la esclerosis
múltiple, la psoriasis, o problemas de tipo circulatorio, aunque "no
los cura ayuda y mejora el proceso".
Diversos estudios han demostrado la picadura de abeja es cien veces más
potente como antiinflamatorio que la hidrocortisona, "por eso se
entiende que es tan beneficiosa en procesos dolorosos". Además, se
conoce su poder terapéutico como antiséptico, y, al ser una técnica que
se aplica teniendo en cuenta los puntos de acupuntura, "se consigue
multiplicar su efecto beneficioso".
La picadura de abeja es cien veces más potente como antiinflamatorio que
la hidrocortisona
Por otra parte, se utilizan otros productos como la miel y el polen
ricos en ácidos naturales, minerales, proteínas y aminoácidos, enzimas y
con propiedades antihemorrágicas; el pan de abejas que además contiene
más cantidad de Vitamina K; la jalea real que estimula el crecimiento y
aumenta el nivel de cortisol en la sangre; la cera tiene propiedades
cicatrizantes y antiinflamatorias; y el propóleo que tiene un gran poder
antibacteriano, pero además es antibiótico, antifúngico,
antihemorrágico, antiherpético, antiinflamatorio y antiséptico.
No se trata de una terapia con grandes contraindicaciones, aunque en el
caso de los alérgicos el tratamiento dura más ya que primero se deben
probar con pequeñas dosis para "inmunizarles". Además, estos
tratamientos se suelen usar sólo en adultos que no tengan problemas de
fluidez de la sangre, como por ejemplo tuberculosis o ulceras sangrante,
y tampoco en algunos casos de diabetes.
Asimismo, tampoco está recomendado cuando los pacientes están tomando
ciertos medicamentos como los betabloqueantes o los opiáceos, ya que
puede provocar reacciones adversas.
Los tratamientos suelen durar entre 7 y 10 sesiones
Respecto a los efectos, el apiterapeuta explica que se trata de una
terapia que puede producir inflamación, sudoración, y otros efectos que
pueden no ser percibidos, y que, en cualquier caso, "forman parte de la
crisis curativa, que es un proceso que el organismo tiene que recorrer
para depurarse y poder curarse".
En la mayoría de los casos suelen realizarse un tratamiento de entre 7 y
10 sesiones, aunque cuando existen factores psicológicos el tratamiento
"puede no ser tan eficaz a corto plazo".
Ver más en:
http://www.20minutos.es/noticia/445824/0/abejas/salud/terapia/#xtor=AD-15&xts=467263